Vivir en un mundo ideal (I)

¿Quién no ha pensado alguna vez en vivir en un mundo ideal, donde absolutamente todo fuera como nos gustaría? A día de hoy, y con el presupuesto actual de I+D, esto no es más que una fantasía, pero ¿a qué aspectos de esta fantasía le daríamos más importancia? ¿Tener más dinero que nadie, aunque siguiera habiendo desigualdades? ¿Que no hubiera políticos, aunque el mundo fuera ingobernable? Si absolutamente todo fuera como queremos, habría que pensarlo bien para asegurar que perdurara el equilibrio y no se corrompiera con el tiempo… ¿Cómo de diferente sería este mundo del nuestro?

En general, creo que algunos aspectos básicos serían compartidos por (casi) todos: que no hubiera contaminación, minimización de acciones violentas/bélicas, que hubiera recursos naturales para todos, etc., y luego cada uno tendría que “parametrizar” ese sustrato de mundo con un clima ideal, un sistema energético ideal, un sistema político ideal… Voy a ir viéndolo por bloques, a ver qué tal queda el mundo:

1. El planeta en sí

En este (mi) mundo ideal, sería fundamental que hubiera una atmósfera, evidentemente respirable, que nos protegiera de la radiación espacial, y de los meteoriodes (cuerpos celestes de menos de 50 metros que se desplazan por el espacio), como la atmósfera actual. Ya puestos a idealizar, el eje de rotación de ese mundo podría ser perpendicular al plano de traslación, con una órbita elíptica casi circular, de esa manera siempre habría el mismo clima en el mismo punto del planeta, y cada uno se podría asentar más hacia el ecuador o hacia los polos en función de su gusto (habría que revisar cómo afecta esto a las especies migratorias).

Con estas condiciones, la duración del año sería anecdótica, ya que siempre habría el mismo clima, independientemente del mes. Como fisiológicamente estamos adaptados a días de 24 horas, podemos dejar la velocidad de rotación como está, eso sí, siempre habría exactamente 12 horas de noche y 12 horas de día, en cualquier punto del planeta.

La relación entre el tamaño del planeta y la población, tendría que ser mucho más grande que ahora, es decir, habría mucho más espacio por cada habitante. Como nota aclaratoria, el tamaño del planeta no implica directamente que la gravedad (y por tanto el peso) sea mayor, ya que esta depende de la velocidad angular, de la densidad y del diámetro, que se podrían adaptar para que la gravedad resultante se quede como la nuestra. A grosso modo, podría ser un planeta del mismo tamaño, densidad y velocidad angular que el nuestro, con una población de unas 50.000 personas, esto es, una densidad de población 150.000 veces menor a la actual (cualquiera que haya cogido el metro o autobús en hora punta, se hará una idea de porqué lo digo). Una densidad menor sería un factor clave para reducir la huella ecológica, y por tanto, lograr la sostenibilidad.

Continuará en otro artículo…