Jugar a vivir

Como ya comenté en este otro artículo, la gestoría que me pagó los impuestos en la compra de mi piso, pagó de menos, y Hacienda me reclamó lo que faltaba con la correspondiente demora, y hablé de la inercia general a no quejarnos, por desconocimiento, miedo, o simplemente por pereza.

Después de que la gestoría me diera la razón a regañadientes y me pagara la demora, ahora empieza el segundo capítulo, al pagar los impuestos bien, Hacienda nos ha puesto una multa por no haberlo pagado en su momento (a parte de la demora), y esta multa al considerarse leve, sólo es del 50% de lo que hayas dejado de pagar (unos 600€, un huevo), y si no reclamas y pagas rápido, se te queda en unos 300€.

Evidentemente, he vuelto a comunicarme con la gestoría (tienen que estar ya hartos de tener noticias mías) para que me abonen esa multa, ya que es consecuencia de su negligencia (que por otra parte, debería estar cubierto por su seguro de responsabilidad civil), y ha vuelto a empezar el juego del ratón y el gato de ahora te pido un papel pero luego no te contesto, luego estoy pendiente de que me contesten en Madrid, pero si acabo de hablar con ellos y me han dicho que ya te han contestado, y no, que a mí no, etc., y entonces me vino a la mente un juego de cuando era pequeño, se llamaba Jugar a vivir (creo que era de Falomir juegos), era parecido a este:

El objetivo del juego era “vivir”, al principio tenías que buscarte una profesión, luego te casabas, tenías que tener hijos (cuantos más, mejor), cada cierto tiempo cobrabas tu sueldo (en función de tu profesión), tenías tarjetas suerte de sucesos varios…a como la vida misma, vamos. El asunto de la gestoría yo lo veo como las típicas cartas “suerte” (con las que rara vez decías que habías tenido suerte), algo así como “Hacienda te investiga, pierdes 3 turnos o pagas 300€”, puedes optar por la solución fácil, pagar y seguir jugando inmediatamente (es válida cuando tienes mucho dinero), o perder 3 turnos (tiempo que tardas en arreglar el desaguisado que han montado). La vida es como un gran juego, donde cada uno interpreta su papel, y a algunos le tocan mejores cartas que a otros, pero yo creo que nunca hay que desanimarse cuando la partida se pone cuesta arriba, realmente si ganas te sabe mucho mejor, y si pierdes, nadie te puede impedir decir que lo has hecho lo mejor que has podido, dadas tus circunstancias.

Por cierto, yo en mi partida intentaré jugar mi carta de Avisas al colegio de gestores para que emita una queja a la junta, o la de Denuncias a la gestoría por negligencia…

Actualización: Después de jugar algunas cartas, he recibido esta respuesta de la gestoría: Cuando reciba las cartas de pago, me las hace llegar para hacer frente a las mismas… Parafraseando al Coronel Kilgore en Apocalypse Now, a mí esto me huele a victoria.